¡Estamos en crisis! Y ahora ¿Qué digo?

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Vencer el miedo y los nervios que ocasionan las situaciones de crisis al
momento de exponerse ante los medios de comunicación depende de YO de cada vocero

Cuando llega la crisis el pánico y la incertidumbre se desata en nuestras empresas. Es posible que el vocero designado para hacer frente a la situación ante los medios de comunicación llegue incluso a sentir miedo, un sentimiento que puede llegar a paralizarlo al punto de bloquear sus ideas o incluso empeorar la posición de la empresa ante la opinión pública porque NO transmite serenidad o credibilidad, generando la percepción de que NADA está bajo control.

El rol de vocero designado para gestionar la crisis es el que quizás amerite mayor preparación dentro de los roles contemplados en los Manuales de Crisis de las Organizaciones. Esta preparación debe iniciarse desde el propio “YO” del vocero, esto pasa no solamente por el dominio de las habilidades propias que debe manejar todo vocero en materia de comunicación verbal y no verbal, sino por prepararse para manejarse en situaciones de estrés, de alta tensión y sobre todo aquellas que generen una carga emotiva relacionada a lo delicado de la situación que se pueda estar presentando.

Ahora bien, si a usted le toca ser el vocero, ¿cómo dominar los nervios, el miedo?

¡Respire! Todo estará bien
El ser humano cuenta con una herramienta poderosa que pasa desapercibida muchas veces, pero que resulta fundamental para que todo vocero pueda manejarse en situaciones de tensión generadas por una crisis: la respiración. Las ventajas biológicas que ofrece la respiración adecuada a un vocero son innumerables, pero para destacar algunas en situaciones de crisis: ayuda a calmar los nervios, controlar los enrojecimientos de nuestro rostro producto de la tensión o emociones, le permite al cerebro organizar sus ideas, permite proyectar nuestra voz de manera adecuada, pero sobre todo ayuda a transmitir calma.
Respirar adecuadamente es el principal secreto de todo buen vocero. ¡Tómese su tiempo, por más corto que sea, respire!

Si usted no lo cree, nadie lo va a creer
El vocero debe creer en el mensaje de la empresa, debe estar convencido de la posición de la empresa ante la situación de crisis y las acciones que se están tomando para manejarla son correctas. Si esto no es así, su mensaje no va a ser creíble y por tanto su empresa será juzgada por su audiencia.

Si usted no está convencido, no se pare frente a un micrófono. Pregúntese si usted es el vocero que realmente necesita la empresa o cuestione si realmente la empresa está haciendo lo correcto o no, y si no es así evalúe con el equipo de crisis qué se puede mejorar.

Repita afirmaciones positivas siempre ¡Yo soy quien conoce del tema!
El vocero debe estar en profundo conocimiento de todo lo que está pasando para poder construir y manejar los mensajes clave correcta y convincentemente. Indague sobre la situación, pregunte a su equipo de soporte sobre lo que no se sienta seguro o desconozca, imagine que otros temas necesita conocer. A veces el tiempo es corto y la prisa apremia, pero la preparación es necesaria para el éxito.

Cuando un vocero conoce o desconoce de un tema, su fluidez, su seguridad y su propia confianza marcan la diferencia. Si sabe de lo que habla, lo dice con propiedad, autoridad y sabe muy bien, que lo que habla es cierto, lo percibe la audiencia y apunta al éxito del manejo de la estrategia de comunicación definida.

Visualícese exitoso ¡Yo lo lograré! ¡Yo tengo el control! ¡estoy calmado!
Repítase a sí mismo afirmaciones positivas antes de iniciar cualquier intervención con una audiencia. En una situación de comunicación el que tiene la información tiene el poder. Haga sentir a su interlocutor que eso es así, no le ceda el poder permitiendo que el periodista saque conclusiones adelantadas o intente desviar la atención.

Repita sus mensajes una y otra vez…
Concentración y foco en sus mensajes clave. Si preguntan, direccione la respuesta siempre a sus mensajes clave, no se deje desviar y si no puede compartir la información o no la tiene, la sinceridad por delante antes que la especulación o la opinión personal.

Por último
Incentive la práctica en su empresa. Los simulacros ayudan mucho a prepararse para manejar estas situaciones críticas. Con entrenamiento usted podrá ir venciendo los nervios. Busque la guía necesaria de los expertos para que lo ayuden a prepararse, pero sobre todo tómese el tiempo para hacerlo.

 

Lidia Pinto
Gerente de cuentas de Komunika Latam
lpinto@komunikalatam.com
Linkedin: Lidia Pinto